En un mundo en gran crisis medioambiental, el bálsamo más potente que podemos ofrecer a las criaturas es la certeza de que ellas pueden hacer algo, por pequeño que sea, para ayudar a la naturaleza a regenerarse.

 

Por Isabel Fernández del Castillo

 

Aun recuerdo aquella mañana de principios de los noventa, en la mesa de desayuno alguien había dejado un número de la revista Integral, y hojeandola topé con este preciosismo relato: El hombre que plantaba árboles, de Jean Giono (ver vídeo mas abajo).  No pude apartar la vista hasta que lo terminé, y de alguna forma, el hombre que sembraba semillas de árboles también sembró una idea en mí: a la hora de hacer algo por la naturaleza, cualquiera puede marcar la diferencia.  Desde entonces, cuando veo bellotas, castañas o cualquier semilla de árbol o arbusto, no puedo evitar ver en primer lugar el árbol que puede llegar a ser.

Este año estuve en la sierra norte de Cáceres y quedé fascinada por el espectáculo de las castañas recién caídas, su perfección, su color, su brillo … recogí algunas, sin decidir aún si serían para comer o para sembrar.*

Como he hecho otras veces con bellotas de roble o de encina,

  • las puse en remojo un par de días para que se hidrataran y germinaran
  • las dejé unas semanas en una bandeja con hojas secas imitando el lecho del bosque (un poco de tierra, hojas secas, humedad…)  y ocurrió el milagro:  ya hay castañas que hay sacado raíz, lo que me dice que  el castañar quiere ser. :-).    Solo queda buscar el lugar adecuado.

Esta es una actividad increíblemente bella y reconfortante para hacer con las criaturas, recoger semillas de árbol, crear las condiciones para que germinen y sembrar.  En España lo más fácil son las semillas de Quercus (encina, alcornoque, roble, coscoja…). presente en alguna de sus variedades en toda España.

Actividades con niños

Se pueden hacer diversas actividades:

  • ver juntos (o  leer juntos). el cuento El Hombre que plantaba árboles.
  • Fundamental después tener un coloquio con ellos, que expresen libremente lo que han sentido y lo que han pensado.  Lógicamente esto dependerá mucho de la edad.
  • recoger las semillas de árboles y arbustos (no es tan fácil reproducirlos). en el bosque más cercano, escogiendo siempre especies autóctonas y que prosperan bien.
  • remojarlas en agua durante un par de días para que se hidraten, lo que les ayuda a germinar
  • preparar una bandeja que reproduzca en lo posible las condiciones habituales en el bosque (hojas secas, algo de humedad)
  • observar juntos cómo van sacando raíces (esencial no tocarlas ni moverlas mucho, ya que las raicillas se pueden romper).
  • En cuanto germinen, pensar en el siguiente paso (sembrar en un lugar adecuado o trasladarlo a recipiente).  1) Se pueden introducir las semillas germinadas en un recipiente largo tipo tetrabrick con sustrato, permitir que crezca y salga la primera hoja (los que sucederá en primavera), y cuidarlo durante unos pocos años hasta que sea el momento de trasplantar.  Toni de la huertinadetoni explica cómo se hace este proceso, o bien sembrarlas directamente en tierra en una zona adecuada.  donde las semillas de ese árbol en concreto puedan prosperar.

En caso de duda siempre es mejor consultar a gente experta, asociaciones, etc..

Algunos sitios de interés:

 

 

Vídeo: